98 años del Día Internacional de la Mujer: la hora de la igualdad

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Corresponsales El Morrocotudo
08/03/2007
Como laureadas con el Premio Nobel de la Paz, sabemos que existe una relación directa entre la paz, la justicia y el respeto a los derechos humanos. Mientras se nieguen los derechos humanos a las mujeres, en el mundo, no puede haber justicia ni paz.
Shirin Ebadi, laureada con el Premio Nobel de la Paz 2003, e Irene Khan, secretaria general de Por Amnistía Internacional, organización laureada con el Premio Nobel de la Paz 1977.
La discriminación en la ley, en la práctica y en la actitud social, la impunidad y la indiferencia son las causas subyacentes de la violencia contra las mujeres. En muchos países, leyes, políticas y prácticas discriminan a la mujer, negándole la igualdad con los hombres, tanto en la esfera política como en la económica y la social.
En muchas partes del mundo las mujeres siguen sin tener derecho al voto, o un acceso a la propiedad en condiciones de igualdad, o derechos familiares. En muchas sociedades, las leyes, la tradición y la costumbre someten a las mujeres y las hacen vulnerables a la violencia.
La violencia contra las mujeres adopta numerosas formas. Darfur ofrece uno de los ejemplos más extremos en el mundo actual: en esta región de Sudán, la violación se utiliza sistemáticamente contra las mujeres. Aunque es imposible saber con exactitud cuántas mujeres han sido víctimas de la violencia desde que comenzó el conflicto armado, es indudable que miles de mujeres han sido violadas.
La violación no sólo se utiliza como arma de guerra en conflictos abiertos. Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, de la comunidad indígena tlapaneca de México, fueron violadas por miembros del ejército mexicano en febrero y marzo de 2002. Cinco años después, aún están esperando que se haga justicia.
El factor más importante que permite que persista la violencia contra las mujeres, sea en tiempo de paz o de guerra, es el hecho de que quienes atacan y violan a las mujeres saben que pueden hacerlo con impunidad.
Y cuando las mujeres se alzan y tratan de poner fin a la desigualdad, a menudo se convierten en víctimas una vez más. Sólo cuatro días antes del Día Internacional de la Mujer, más de 30 mujeres activistas fueron detenidas mientras participaban en una manifestación pacífica en Teherán, Irán, frente a la sede del Tribunal Revolucionario de Teherán, donde se habían congregado para protestar en el juicio de cinco mujeres procesadas en relación con una manifestación celebrada el 12 de junio de 2006.
La manifestación de junio del pasado año, en la que se pedía que las mujeres disfrutaran de igualdad de derechos respecto de los hombres en la legislación iraní, fue disuelta violentamente por las fuerzas de seguridad, que detuvieron al menos a 70 personas.
Este reciente hecho pone de relieve los motivos por los que Amnistía Internacional apoya la "Campaña por la Igualdad" del colectivo de activistas que defiende los derechos de la mujer en Irán, y que tiene como objetivo recoger un millón de firmas de los iraníes a favor de que se introduzcan cambios en la ley para poner fin a la discriminación legalizada de la mujer.
En la 98ª. conmemoración anual del Día Internacional de la Mujer, Amnistía Internacional, junto con organizaciones y grupos de mujeres de todo el mundo, pide:
· el fin de la violencia contra las mujeres;
· el fin de la impunidad por los actos de violencia contra las mujeres;
· el fin de las leyes discriminatorias;
· la implantación de normas internacionales para los derechos humanos de la mujer y
· un cambio en las actitudes sociales que toleran y fomentan la violencia contra las mujeres.

FOTO: dr_baldi
Jueves 08 de Marzo de 2007